SOLER, Domingo
Chilpancingo, Guerrero, 1902
Acapulco, Guerrero, 1961

Acervo Cineteca Nacional

 

ctor de teatro y cine y argumentista. Domingo Díaz Pavía nació el 17 de abril de 1902 en Chilpancingo, Guerrero, y murió el 13 de junio de 1961 en Acapulco, Guerrero, a causa de un paro cardiaco.

Fue el cuarto hijo del matrimonio conformado por Domingo Díaz García e Irene Pavia Soler, actores españoles de teatro que llegaron, en 1895, a México para realizar presentaciones en varias ciudades del país.

Al estallar la Revolución la familia decidió trasladarse a los Ángeles, California, donde Domingo, en 1916, inició su carrera como actor en la compañía artística de su padre, el Cuarteto Infantil Soler, al lado de sus hermanos Fernando, Andrés e Irene.

En 1923 se incorporó a la Compañía teatral de su hermano Fernando, con la cual recorrió varias ciudades de México, España y Sudamérica.

En 1933 debutó como actor en la industria cinematográfica en la cinta La mujer del puerto del director Arcady Boytler y a lado de Andrea Palma. Un año después volvió a reunirse con la actriz en la cinta El primo Basilio (Dir. Carlos de Nájera), y en 1935 participó en Vámonos con Pancho Villa, en la cual interpretó a Doroteo Arango, bajo la dirección de Fernando de Fuentes.

En esta película, donde representó a este héroe revolucionario, “Domingo Soler tenía diálogos (...) que nos remiten inmediatamente al tiempo y lugar donde vivió el Centauro del Norte. Eran diálogos muy precisos, que Rafael F. Muñoz, el autor de la novela en la cual se basó la cinta, le ayudó a Domingo a trabajar antes de la filmación. El escritor había conocido al verdadero Villa durante los años de la lucha armada, y veía en el actor una capacidad insólita para recrearlo, para reinventarlo frente a las cámaras y darle al público la autenticidad del personaje, y del pasaje histórico que recreaba la cinta dirigida por Fernando de Fuentes.” (Los Soler, historia de una dinastía irrepetible. Somos uno. No. 182, 1 de abril de 1999. P. 66).

Caricatura de Salas
Cinelandia. No. 70, 30 de junio de 1961. P. 43

En 1944, Domingo Soler dio vida a otro memorable personaje del cine mexicano, Batiste Borrull, personaje de la cinta La barraca (Dir. Roberto Gavaldón), actuación por la que mereció, en 1946, el Ariel como mejor actor.

Domingo Soler incursionó también en la industria como argumentista de los largometrajes Del rancho a la capital (Dir. Raúl de Anda, 1941) y La liga de las canciones (Dir. Chano Urueta, 1941).

Además participó en la fundación de la Asociación Nacional de Actores (ANDA, 1934), junto a sus hermanos Fernando, Andrés y Julián.

En la década de los cincuenta se le manifestó un afección cardiaca que lo obligó a disminuir su ritmo de trabajo. Por ello, decidió irse a radicar al puerto de Acapulco, junto a su esposa Margarita Cortés.

“Domingo Soler era uno de los actores indispensables en los repartos de películas mexicanas. (...) Porque por su tipo, por su personalidad, por su estilo de actuación, encajaba en (...) la mayoría de las historias de cine.

“(...) la versatilidad y experiencia de Domingo le permitió hacerse cargo de una gran variedad de papeles, a todos los que imprimió ese sello de calidad artística que lo caracterizó.” (Ibid. P. 63).