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BERNAL
y García Pimentel, Rafael
México, D. F., 1915
Berna, Suiza, 1972 |
Escritores
en la diplomacia mexicana. P. 204 |
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ació
en la Ciudad de México, el 28 de junio de 1915 y murió
en Berna, Suiza, el 17 de septiembre de 1972. Rafael Bernal
fue novelista y diplomático, predominantemente, pero
escribió también historia, poesía, teatro,
cuento y ensayo e hizo algunas traducciones, además
de una breve incursión en el cine. Profesionalmente
también escribió para la publicidad comercial,
la radio y la televisión. De lo que él mismo
recuerda: “Durante algunos años escribí
para radio, televisión y cine, para poder vivir de
eso, pero comprendía que ese camino no conducía
a ninguna parte, sino a ganar bastante dinero, así
que lo dejé para ingresar al Servicio Exterior donde
se puede vivir con cierta tranquilidad, estudiar y escribir
lo que quiere uno”. (CAMPOS, Alfonso de María.
Por Selva, Milpa y Mar. La literatura
y la diplomacia extraordinaria de Rafael Bernal (1915-1972).
P.P. 225-226. En: Escritores
en la diplomacia mexicana. Tomo II, México,
Secretaría de Relaciones Exteriores, 1ª. Edición,
2000. PP. 428)
Estudió el bachillerato
en filosofía y letras en el Loyola College de Montreal,
Canadá; en la Ciudad de México realizó
estudios en el Colegio Francés de San Borja y en el Instituto
de Ciencias y Letras. Fue un viajero incansable, de 1930 a 1938,
recorrió los Estados Unidos, Europa y Canadá.
Fue militante de la Unión Nacional Sinarquista y se le
acusó de encapuchar la estatua de Juárez en diciembre
de 1948. De 1956 y 1960, recorrió Centroamérica,
Colombia, Venezuela y Cuba. En 1961 ingresó al servicio
exterior y ya como diplomático continuó su recorrido;
así conoció Perú, Filipinas, algunos países
orientales y Suiza. Por muchos años se dedicó
al periodismo por radio y televisión, medios de los que
fue pionero.
Realizó algunas adaptaciones
y fue productor; además de que su novela, El
complot mongol, fue llevada al cine. Colaboró
también en las páginas informativas y editoriales
de Novedades, Excélsior,
La Prensa Gráfica,
Orden, Revista
de América, Comment,
Unitas de Filipinas, y otras.
Por sus obras destaca como uno
de los grandes cultivadores del género policiaco y fantástico
en nuestro país, a la vez que plasma, de diversas maneras,
sus experiencias de viajes y los problemas nacionales.
Dentro de su producción
literaria podemos mencionar la biografía Gente
de mar (1950), los ensayos México
en las Filipinas: estudio
de una transculturación (1965), Veracruz:
nuestra primera ciudad (1966);
los poemas Federico Reyes, el cristero
(1941), Improperio a Nueva York
y otros poemas (1943); las obras teatrales El
Cadáver del señor García (1947),
La carta (1950), Antonia
(1950), Soledad (1950),
El ídolo (1952),
La paz contigo o el martirio del
padre Pro (1955) y Nancy
Brown (adaptación de un cuento de Somerset Maugham,
1956). Cuento: Trópico
(1946) De muerte natural (1948),
En diferentes mundos (1967),
La media hora de Sabastián
Constantino (1982); las novelas Memorias
de Santiago Oxtotilpan (1945), Tres
novelas policiacas (1946), El
extraño caso de Aloysus Hands (1946), Un
muerto en la tumba (1946) Su
nombre era muerte (1947, considerada como la primera
novela mexicana de ciencia ficción), El
fin de la esperanza (1948), Caribal
(1956), Tierra de gracia
(1963) y El complot mongol (1969),
uno de los libros clave del género policiaco en México.
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Su obra El
ídolo (1952) fue representada
en el Teatro Caballito.
Ibid. P. 223
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Obtuvo el premio Flores
naturales por su obra poética y la pieza teatral
Antonia, estrenada en 1950
y dirigida por F. Torre Lapham, en el teatro Latino. Fue premiada
en las Fiestas de la Primavera. Con Antonio Magaña Esquivel
fue uno de los iniciadores del teleteatro en nuestro país.
La carta fue la primera
composición dramática transmitida por la televisión
mexicana el 8 de agosto de 1950.